<<El Tiempo Histórico, los Manuales Escolares y la Enseñanza de la Historia>>

Una línea de investigación – que mucho nos ha interesado – ha tenido como eje la revisión de manuales escolares para la enseñanza de la Historia, ello como parte de un proyecto de investigación sobre <<Uso y abuso de los Manuales o Textos Escolares en la Educación Básica y Media Venezolana Contemporánea>>.

Sin duda, este tema presenta interesantes retos que deben ser abordados. Uno de ellos es el problema del Tiempo Histórico, los manuales escolares y la Enseñanza de la Historia.

Para llevar adelante nuestra reflexión, primeramente, presentaremos un apretado resumen de algunos planteamientos de la obra de James W. Loewen y posteriormente analizaremos el caso venezolano a partir de una revisión crítico-historiográfica de varias obras y manuales.

El PROBLEMA DEL TIEMPO

En la obra del investigador estadounidense James W. Loewen—cuyo título original en inglés es <<Lies my teacher told me>> (Las Mentiras que me dijo mi maestro) (1) y de la cual realizamos una traducción y resumen de sus aspectos fundamentales—se puede apreciar una importante contribución al estudio de la problemática de los manuales escolares y su relación con la enseñanza de la Historia en Estados Unidos de América.

De acuerdo con el juicio que ofrece Howard Zinn, ese libro debería ser leído por cada ciudadano y por cada estudiante o profesor de historia, pues produce un efecto refrescante que sirve de antídoto contra eso que se ha hecho pasar como historia en el sistema educacional estadounidense. Además, dice el crítico, este volumen  es en sí mismo un compendio de educación. (Howard Zinn: A People´s History of the United States, citado por James W. Loewen en la portada de su obra).

El título del trabajo de Loewen refleja muy bien su contenido. Igualmente apropiado y claro lo es su subtítulo: “Everything Your American History Textbook Got Wrong”, esto es, “Todo lo que tiene equivocado o malo tu Manual Escolar de Historia Estadounidense”. De comienzo a fin, el libro presenta un descarnado balance sobre todas las equivocaciones, errores, mentiras, inexactitudes, mitos,  fabulaciones, etc. que los textos escolares y los docentes de Historia de Estados Unidos de América hacen suyas y enseñan en sus escuelas.

Esta obra está “Dedicada a todos los docentes de Historia Estadounidense que la enseñan enfrentándose a sus manuales escolares”. Su contenido está organizado de esta manera: Una <<Introducción>>, seguida de doce capítulos; unas <<palabras complementarias>> y la obligatoria sección de notas y fuentes.

Antes de abordar el contenido de uno de los capítulos fundamentales de la obra presentemos el  esquema general del libro:

1)      Convertidos en minusválidos por la Historia: El proceso de fabricación de los héroes.

2)      Año 1493: La verdadera importancia de Cristóbal Colón.

3)      La verdad acerca del primer acto de “Acción de Gracias”.

4)      Ojos Rojos (o ver con los ojos de los indígenas)

5)      <<Lo Que El Viento Se Llevó>>: Invisibilidad del Racismo en los Manuales Escolares de Historia Estadounidense.

6)      John Brown y Abraham Lincoln: La Invisibilidad del Antirracismo en los Manuales Escolares de Historia Estadounidense.

7)      Tierra de Oportunidades.

8)      El “Hermano Mayor” que nos vigila: Lo que Enseñan los Manuales Escolares acerca del Gobierno Federal.

9)      Lo que cae en las profundidades del olvido: La desaparición del pasado reciente.

10)  El Progreso es nuestro más importante producto.

11)  ¿Por qué la Historia se ha enseñado así?

12)  ¿Cuál ha sido el resultado de haber enseñado así la Historia?

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EL PROBLEMA DEL TIEMPO Y LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA.

En el capítulo  # 9. (pp. 238-253) y que el autor titula <<Lo Que Cae en las Profundidades del Olvido. La Desaparición del Pasado Reciente>> Loewen acota que muchas sociedades africanas dividen a los seres humanos en tres categorías:

La primera, la de aquellos que todavía están vivos en la Tierra, en segundo lugar los <<sasha>> y en tercer lugar los <<zamani>>.

Los que han fallecido recientemente y cuyo tiempo está todavía superpuesto al de los que están vivos son los llamados <<sasha>>, ellos no están completamente muertos pues están presentes en la memoria de los vivos, quienes pueden pensar sobre ellos, elaborar alguna representación artística de ellos e incluso recordarlos a través de las anécdotas. Sólo cuando muere la última persona que conoció un ancestro, entonces ese ancestro deja de ser <<sasha>> y se convierte en <<zamani>>, un verdadero muerto. Estos ancestros generales (zamani) no son olvidados. Más bien se le recuerda con mucha reverencia.

Los autores de manuales de Historia Estadounidense parecen estar muy atentos a la presencia de aquellos que todavía no están olvidados (los sasha). Esto es, la de aquellos que estuvieron vivos recientemente. No se sienten muy a gusto con los hechos relacionados con  los docentes, los padres y las juntas de aprobación de los manuales escolares. El reverenciar los ancestros generales (los zamani) está más en su estilo. Por definición, el mundo <<sasha>> es controversial porque los lectores traen consigo su propio conocimiento y comprensión, él que pudiera no coincidir con lo planteado por escrito. Por ello, se aplica la fórmula siguiente: “Decir lo menos que se pueda sobre el pasado reciente es lo mejor.”

Al examinar los doce manuales considerados en la muestra, diez de ellos, los de carácter narrativo, cubren las anteriores cinco décadas hasta los años ochenta.

En promedio, los libros le daban unas 47 páginas a la década de 1930, unas 43,6 páginas a la de 1940 y poco menos de 35 páginas a las siguientes décadas.  Aún períodos tan turbulentos y difíciles como los años sesenta (guerra de Vietnam, movimiento de Derechos Civiles y asesinatos de grandes figuras como Martin Luther King, Malcolm X, John y Robert Kennedy) también los libros le dan solamente las mismas 35 páginas.

Reitera Loewen que él usa el calificativo de “narrativo” para los manuales que difieren totalmente del otro tipo que denomina “inquisitivo” o de investigación. Señala que los dos únicos manuales de tipo “inquisitivo”, uno titulado <<Descubriendo la Historia Estadounidense>> y el otro <<La Aventura Estadounidense>> consisten mayormente en un conjunto de mapas, ilustraciones y extractos de fuentes primarias que no intentan disminuir la importancia o el peso del <<sasha>>. Aún más, es evidente la atención hacia el pasado reciente haciendo relevantes para la historia los acontecimientos y problemas actuales. Y hasta se propone en esos dos manuales un desafío a los estudiantes para que apliquen al período presente los conocimientos adquiridos.

A diferencia de los manuales de tipo “narrativo”, esos dos manuales “inquisitivos”, a pesar de haber sido publicados antes de que finalizaran los años setenta, le dan una mayor cobertura a las décadas de 1960 y 1970. Desafortunadamente esos manuales ya no se publican más. Ningún libro “inquisitivo” se mantiene en el mercado norteamericano. Pareciera que no tienen viabilidad económica. (2)

Esto sugiere, agrega Loewen (3), que haciendo más sencillo o ligero el tratamiento de ese pasado reciente los editores de manuales narrativos satisfacen una necesidad. Probablemente la necesidad no es otra que evitar la controversia.

Evitar cubrir  el <<sasha>> seguramente no satisface las necesidades de los estudiantes. Los autores de manuales parecen asumir que para los estudiantes no es necesario cubrir los eventos recientes porque los conocen. No obstante, considerando que los autores de los manuales no son tan jóvenes, lo que para ellos es <<sasha>>, para los estudiantes es <<zamani>>.

En la medida que nosotros los profesores envejecemos, nos sorprendemos de todo lo que nuestros estudiantes ignoran acerca del pasado reciente. La mayoría, al ser interrogados sobre la guerra de Vietnam, la confundía con otros conflictos anteriores como la guerra de Korea y hasta con la guerra de 1812. De hecho demostraron conocer mucho más esa guerra de 1812 que sobre Vietnam.

A esa guerra de 1812, dice el autor,  los manuales le dedican unas nueve páginas. Esta guerra ocurrida hace casi dos siglos duró sólo la mitad del tiempo en comparación con la de Vietnam; así mismo, ella produjo sólo unos 2.000 muertos. A pesar de eso, a la terrible guerra de Vietnam se le dedican las mismas nueve páginas.

Un aspecto muy importante en el tratamiento del tema de la Guerra de Vietnam es él de las imágenes o ilustraciones escogidas. Sin duda, ellas no son las más representativas. Sólo uno de los manuales el titulado <<El Desfile Americano>> presenta la célebre fotografía donde un jefe policial vietnamita ejecuta a punta de pistola a un aterrorizado prisionero en plena calle. Ningún otro manual la reproduce.

Otro manual, el titulado <<La Aventura Americana>>, presenta el testimonio fotográfico de un bombardeo pero presenta al avión B-52 y sus bombas vistos desde abajo y así no se hace ver el daño que hacía en el área atacada.

A pesar de que Estados Unidos dejó caer tres veces la cantidad de explosivos lanzados en todos los teatros de operaciones durante la Segunda Guerra Mundial (incluyendo las bombas atómicas sobre las dos ciudades de Japón) ningún manual muestra fotografías sobre las daños causados a campos y ciudades de Vietnam. A pesar de tener miles de fotografías a escoger.

Temas como las masacres de vietnamitas a manos de tropas estadounidenses, los movimientos de protesta contra la guerra y otros asuntos controversiales no se incluyen. Sólo se incorporan ilustraciones como las de soldados patrullando en los campos, avanzando en los pantanos, saltando de los helicópteros, etc.

Puesto que los manuales raramente sugieren que los eventos de un período son la causa  de otros, no es sorprendente que ninguno de los manuales revisados examinara hechos correspondientes a los años cincuenta y que pudieran explicar el origen de la guerra de Vietnam.

Considera Loewen que los autores de los manuales no necesitan tomar una posición pero por lo menos deben presentar diferentes interpretaciones con sus respectivos apoyos de fuentes históricas e invitar a los estudiantes a elaborar sus propias conclusiones. No obstante, plantear tales retos no es el estilo de los autores de manuales. Ellos más bien prefieren presentar la respuesta “correcta” a todas las interrogantes, aún hasta a las controversias no resueltas.

La razón por la cual los autores de manuales pasan cautelosamente por encima de los temas del pasado reciente, evadiendo los aspectos fundamentales, es que ninguno de los 45 autores que suscriben los doce manuales parece tener experticia en esos asuntos del pasado reciente.

Escribiendo de esa manera omnisciente y con ese tono fastidioso sobre eventos correspondientes al <<zamani>> (el de los antiguos ancestros) los autores hacen ver que existe una sola verdad histórica sobre la cual los historiadores coinciden y que ellos la enseñan a los estudiantes para que la memoricen.

Tales escritos hacen ver que la perspectiva histórica aumenta o crece a medida que pasa el tiempo. Por ello los autores de manuales de hoy reciben la bendición de una visión histórica ampliada. Sin esa perspectiva histórica, los autores parecen estar desnudos. Pero agrega Loewen, la perspectiva histórica no es sólo un subproducto del paso del tiempo.

Una más exacta visión de este asunto la plantea León Festinger. Cita Loewen que este autor, en su teoría de la “disonancia cognitiva”, señala que las prácticas sociales del período donde se escribe la historia, determinan la perspectiva histórica sobre el pasado.

Los autores de los manuales no son solamente responsables por tratar delicadamente el pasado reciente en los cursos de historia de la escuela secundaria. Aun si los libros dedicaran la mayor atención que merece el <<sasha>>, los estudiantes lo tendrían que leer por su propia iniciativa porque la mayoría de los maestros nunca llega a cubrir el final del manual. Y algunas veces el tiempo no es el único problema. Igual que los editores de libros escolares, los maestros no quieren arriesgarse a ofender a los padres.

Finalmente, considera Loewen, que los estudiantes de la escuela secundaria merecen algo mejor que la Historia al estilo <<Disney World>>, considerando, especialmente, que sus manuales no son—de ninguna manera—tan divertidos como el conocido parque de recreación.

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EL CASO VENEZOLANO.

En los manuales escolares venezolanos y en el proceso de enseñanza de la Historia se han desarrollado polémicas similares, especialmente, cuando se han realizado reformas curriculares que implican la consideración del período histórico contemporáneo.

En dos libros nuestros, Vida y Obra del Ilustre Caraqueño Don Feliciano Montenegro Colón (4) y en El Culto a los Héroes y la Formación de la  Nación Venezolana (5) hemos estudiado este problema presente en el país desde el siglo XIX.

En el caso del coronel, historiador y educador Feliciano Montenegro  Colón se pudo comprobar que éste, al pretender historiar el difícil período de la Guerra de Independencia venezolana, fue abiertamente descalificado por sus contemporáneos y otros críticos posteriores. En el caso del coronel  Montenegro, se agregaba también como “agravante” su condición de antiguo jefe <<Realista>>. Como sabemos, éste publicó sus <<Apuntes Históricos>> en Caracas en 1837, como el IV tomo de su <<Geografía …>> .

En el otro libro, <<El Culto a los Héroes …>>  abordamos – entre otros—el caso de los historiadores Rafael María Baralt y Francisco Javier Yanes.

El primero de ellos, Baralt, aunque pudo ver publicado su <<Resumen de la Historia de Venezuela>> (Paris, 1841) tampoco tuvo la esperada aceptación de sus contemporáneos. El otro historiador, el ilustre prócer civil de la Independencia, el Dr. Francisco Javier Yanes, ni siquiera pudo lograr que se cumpliera su postrera voluntad: que la <<Historia>> se publicase diez años después de su muerte, ocurrida en 1842.

Fue solamente en 1943 y 1944, un siglo después, cuando sus dos trabajos históricos, el <<Compendio de la Historia de Venezuela …>> y su <<Relación Documentada …>> vieron finalmente la luz, gracias a la diligencia del Dr. Vicente Lecuna de la Academia Nacional de la Historia.

En síntesis, ya en el siglo XIX venezolano pueden observarse ejemplos de ese temor reverencial hacia el estudio del pasado reciente, de ese pasado cuyos actores están vivos o por lo menos muy vivos en la memoria de sus contemporáneos.

Tal como Loewen lo señala en su ya citado capítulo 9, Tanto Montenegro, Baralt o Yanes, más allá de sus condiciones específicas como historiadores, penetraron en el peligroso territorio de los <<sasha>>, esos que, para entonces, todavía no se habían convertido en venerables antepasados o <<zamanis>>.

Venezuela Contemporánea, 1973-2000

Consideremos ahora el proceso de implantación del programa escolar que pautaba el estudio de la Historia de Venezuela Contemporánea en 1973.

Cuando, durante la primera presidencia del Dr. Rafael Caldera, se anunció que los cursantes del primer año del Ciclo Diversificado tendrían la oportunidad de estudiar la historia nacional del período 1830 – 1961, el país fue sacudido por un debate acerca de la conveniencia o inconveniencia de analizar acontecimientos tan “recientes” como las tiranías de Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez o procesos como el restablecimiento de la democracia representativa después del 23 de enero de 1958, así como la promulgación de la Constitución de 1961.

Pasado ese primer debate se inició otro cuando aparecieron los primeros manuales escolares que servirían para desarrollar ese curso. Junto con ello, se planteó una dura discusión sobre el carácter <<sociologizante>> del programa (así lo calificaron algunos académicos de la Historia) y del libro <<Historia Fundamental de Venezuela>>, escrito por el Dr. José Luis Salcedo Bastardo.

Para entonces elaboramos un manual, de esos que Loewen clasificaría como manual “inquisitivo”. Ese primer trabajo fue publicado en 1973 en colaboración con la colega Evelyn Bravo Díaz y la asesoría de Freddy Domínguez. (6).

Ese librito, que salió a la luz hace 28 años, fue algo así como el primer material escolar para los usuarios cuando apenas se iniciaba — por vez primera — la enseñanza de la Historia Contemporánea de Venezuela para el recién decretado ciclo diversificado.

El modesto texto de pequeño formato, cuyo título ya sugería el contenido y la estrategia metodológica, se llamaba <<Problemas de Historia de Venezuela Contemporánea>>. De éste se hicieron tres reimpresiones en la editorial original hasta que Vadell Hermanos Editores hizo en 1977 la cuarta edición ya corregida y aumentada (con más páginas y con un formato mayor) repitiendo ese mismo contenido en sucesivas reimpresiones.

Ese manual nunca logró – por supuesto—la aprobación del Ministerio de Educación. Un informe realizado por algún celoso funcionario expresaba que el texto no cumplía con las normas técnicas (diseño, ilustraciones, ajuste al programa oficial del curso, etc.), y sobre todo, decía, se le observaba una abierta tendencia político-ideológica (aunque no lo señalaba de manera explícita, sugería que era marxista). Por otra parte, aunque muchos colegas de espíritu crítico utilizaban el libro, su circulación nunca fue más allá de unos dos mil ejemplares anuales, lo cual incluía hasta alumnos universitarios y público general a los cuales les llegaban esas editoriales <<progresistas>> que se atrevieron a publicar el libro.

Posteriormente, al ver languidecer esa primera experiencia decidimos hacer un verdadero manual escolar con la coautoría de Freddy Domínguez. Ese manual ha conocido sucesivas ediciones y reimpresiones desde 1980 hasta el presente.

El mencionado “texto escolar” <<Problemas …>>, a pesar de que no pretendía sino colocar en manos de docentes y alumnos del ciclo diversificado un conjunto de esquemas cronológicos, documentos, lecturas seleccionadas y otros materiales de apoyo, y sin pretender cumplir la función de un manual escolar tradicional,  tuvo gran aceptación por parte de quienes se identificaban con los nuevos enfoques y metodologías. Pero también recibió el rechazo de sectores conservadores y de quienes en el Ministerio de Educación evaluaban y aprobaban esos materiales escolares.

Después de casi tres décadas de ese proceso, nuevas versiones del Programa de Historia de Venezuela Contemporánea y por consiguiente nuevas versiones de manuales escolares más completos (7); han permitido que el país haya asimilado ya ese cambio que tanto debate provocó entonces.

La polémica ha continuado durante posteriores procesos de reforma curricular, esto es, los correspondientes a la implantación de la Educación Básica hacia 1983-84 (proyecto del área Pensamiento, Acción Social e Identidad Nacional, PASIN), la llamada “contra-reforma” del presidente Lusinchi, la nueva reforma curricular adelantada bajo el ministerio de Antonio Luis Cárdenas (segunda presidencia del Dr. Rafael Caldera) y finalmente, la reforma de la Educación Básica bajo el nuevo gobierno presidido por Hugo Chávez.

Esta última “reforma” centrada precisamente en el área de Ciencias Sociales (Geografía, Historia de Venezuela, formación ética y ciudadana) ha dado pie a un nuevo y áspero debate entre quienes adelantaron las nuevas propuestas para los programas de Ciencias Sociales de 4to, 5to y 6to grado de Educación Básica y los críticos que desde los medios de comunicación social, las universidades y la Academia Nacional de la Historia han señalado que tales programas evidenciaban una postura de extrema identificación ideológica con  el actual gobierno.

Tomemos este último caso, el de los cuestionados programas de Ciencias Sociales del año 2000.

Igual en oportunidades anteriores, este tema tan sensible ha vuelto a encender la polémica entre historiadores, educadores, comunicadores sociales y políticos.

Más allá de las observaciones válidas que pueden hacerse a estos programas y a los posibles manuales escolares que les servirían de apoyo, tenemos que entender que esta discusión se ha dado varias veces a lo largo de nuestra accidentada historia republicana; y seguramente, se va a repetir en el futuro.

En esta o en otras sociedades, los programas y los manuales que le sirven de apoyo en áreas tan sensibles como la Historia, tienen un reto mucho más difícil: Enfrentar el estudio del pasado reciente, ese pasado habitado por los que están vivos o por los que ya estando muertos, todavía tienen muchos que los mantienen vivos en su memoria.

Por esa razón, el Historiador venezolano Germán Carrera Damas, al caracterizar críticamente el desarrollo de la Historiografía Venezolana, ha señalado la existencia de una actitud intelectual de  <<horror a lo contemporáneo>> por parte de muchos que han escrito sobre nuestro pasado nacional.

Una acotación final sobre este asunto considerando algunas otras experiencias internacionales.

En el caso de Japón, a pesar de sus grandes avances tecnológicos y de su democratización política y social a partir del período post-Segunda Guerra Mundial, éste tiene todavía una fuerte censura oficial en materia de textos escolares, especialmente en los libros de Historia, que tienen que ceñirse rígidamente a una <<verdad oficial>> establecida.

Cuestiones como la participación de Japón en las guerras de “agresión imperialista” contra sus vecinos asiáticos (Corea, China y otros) así como su participación en la Segunda Guerra Mundial son temas “tabú” para los manuales que no pueden expresar libremente las opiniones de sus autores.

Situación parecida tienen los estados alemanes ahora reunificados después de más de cuatro décadas de mutuo enfrentamiento; los estados de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, los de la Europa oriental (especialmente las antiguas repúblicas de Yugoslavia y de Checoslovaquia), y en parte, también los de la Europa occidental. En todos ellos, los profesores de Historia deben asumir la dura tarea de enseñar sobre un pasado que muchos quisieran olvidar, pero que los manuales deben enfrentar, dentro de las “camisas de fuerza” que los gobiernos imponen al discurso histórico para consumo escolar.

Afortunadamente se ha iniciado un extraordinario esfuerzo internacional auspiciado por la UNESCO – en Frankfurt, Alemania –  para el estudio sistemático de esta problemática: Se trata de investigar la calidad de los textos escolares, y sobre todo, la visión que cada pueblo tiene y transmite de sí mismo y de los otros.

En este sentido, es bueno recordar la existencia de estudios sobre la visión que tienen los españoles de los ingleses; la que tienen los franceses de los alemanes, la que tienen los polacos de los rusos y alemanes; y así, hasta los más remotos casos planteados por la Historiografía antigua desde los tiempos de Heródoto: La visión de los “bárbaros” por parte de griegos y romanos, por ejemplo.

Otra iniciativa en ese sentido la adelanta la <<Organización de Estados Iberoamericanos>>, auspiciada por los gobiernos de España y Portugal. Ellos, junto con los representantes de Iberoamérica, mantienen varios programas de integración cultural, producto de varias reuniones internacionales que han abordado problemas como la elaboración de manuales escolares que contribuyan al esfuerzo integracionista de los pueblos iberoamericanos, su historia e identidad.

Una conclusión o reflexión final

La enseñanza de la historia ha presentado y presenta todavía difíciles retos para aquellos que la intentan. Uno de los más utilizados recursos para la enseñanza y aprendizaje de la historia en el medio escolar (hasta abusar de él) es, sin duda, el manual o libro de texto.

Y esta situación no es exclusiva de Venezuela, como lo comprueban serias investigaciones como la ya citada de Loewen sobre los Estados Unidos de América, los trabajos que reseña un notable Boletín (8)  internacional. y otros libros muy recientes que no hemos incorporado en esta reflexión pero que trataremos de revisar posteriormente. (9)

Dentro de esta discusión sobre los manuales – su uso y abuso – debemos destacar el problema fundamental: La dificultad que los manuales y sus autores deben superar al abordar situaciones o procesos históricos recientes. Vimos como este tema ha estado presente desde los remotos orígenes de la historiografía hasta nuestros días. El <<horror a lo contemporáneo>>, el temor a hablar de los que todavía están vivos en la Tierra y también de los <<sasha>> (los recientemente fallecidos) sólo deja abierta una puerta, refugiarse en la segura contemplación del lejano pasado, en los venerables antepasados, en los <<zamani>>.

En el fondo, esto no es otra cosa que el viejo debate entre los que niegan la posibilidad de estudiar seriamente Historia Contemporánea y quienes seguimos insistiendo en su validez. O dicho de otra manera, entre aquellos que ven a la Historia con ojos de meros anticuarios y aquellos que con Marc Bloch creemos que esta debe estudiar el pasado pero para comprender el presente y vislumbrar el futuro.

NOTAS:

(1) James W. Loewen,: LIES MY TEACHER TOLD ME (Everything Your American History Textbook Got Wrong). New York (USA), Published by Simon & Schuster, 1996     383 p.

NOTA: Para su utilización en este ensayo, Napoleón Franceschi G. realizó el resumen de la obra y una traducción de textos escogidos de la misma. Aunque se ha gestionado la posible edición de esta versión en español, ello todavía no se ha podido materializar.

(2)  Acá en Venezuela, hubo una hermosa experiencia cuando hace tres décadas se publicaron dos antologías: Una de «Lecturas de Historia Universal », y la otra, de «Lecturas de Historia de Venezuela». Dicho esfuerzo pionero fue producto del trabajo de  colegas como Oscar Abdala, Freddy Domínguez, Zoraida Quintero y otros. Desafortunadamente, los “manuales” de esa calidad o estilo no son aceptados por los evaluadores oficiales con criterios cerrados; por las editoriales que no los consideran buen negocio, y por muchos educadores que no los aceptan porque no siguen mecánicamente el orden y estilo del Programa Oficial.

En nuestro caso personal, además de la experiencia como coautores de <<Problemas de Historia de Venezuela Contemporánea>> (1973), hacia 1986, decidimos publicar otro texto no convencional (con la coautoría de Freddy Domínguez) : Trabajos Prácticos de Historia de Venezuela Contemporánea. Obviamente era un complemento del manual de Historia de Venezuela y contaba con una sección de Metodología de la investigación, ejercicios de auto evaluación del aprendizaje, documentos históricos, organigramas constitucionales, biografías de personajes y división político-territorial venezolana desde 1830.

A pesar de todo, las expectativas resultaron frustradas. Solamente se editó y reimprimió una vez. El enfoque del manual pretendía romper con la rutina escolar planteando la alternativa de la búsqueda del conocimiento con autonomía intelectual sustentada en la metodología propuesta y los materiales de trabajo para el alumno. Finalmente, se suponía que sus ansias de saber se reforzarían cuando realizara las auto evaluaciones y comprobara sus propios logros.

Pudo más el espíritu conservador de muchos docentes, la no motivación de los estudiantes y los intereses de la editorial, que decidió eliminar la obra como algo no rentable.  Así terminó nuestro último intento por hacer un manual no convencional.

(3) James W. Loewen: Op.cit.

(4) Napoleón Franceschi G.: Vida y Obra del Ilustre Caraqueño Don Feliciano Montenegro Colón (Su Aporte Historiográfico y Contribución al Desarrollo de la Educación Venezolana de la Primera Mitad del Siglo XIX). Caracas, Imprenta Municipal – DGIRP – Alcaldía de Caracas, 1994

(5) Franceschi G. , Napoleón: El Culto a los Héroes y la Formación de la Nación Venezolana (Una Visión del Problema a Partir del Estudio del Discurso Historiográfico Venezolano del período 1830-1883).  Caracas, Litho-tip C.A. , 1999

( 6) Evelyn Bravo Díaz y Napoleón Franceschi: Problemas de Historia de Venezuela Contemporánea. Caracas, Editorial Serpentina, 1973 (a partir de la cuarta edición, y hasta la séptima, bajo el sello de Vadell Hermanos Editores)

(7 ) Freddy Domínguez y Napoleón Franceschi: Historia de Venezuela Contemporánea (Primer Año de Educación Media Diversificada y Profesional) . Caracas, Ediciones CO-BO, 1986

(8) Newsletter. Frankfurt, UNESCO – International Textbook Research Network., George Eckert Institut.

De este Boletín internacional tenemos varios volúmenes en nuestro Centro (CIHMBI), algunos de ellos de carácter especial como el Número 8 del año 1999.

n.a.  Además de todos estos trabajos, recientemente hemos localizado dos importantes obras estrechamente relacionadas con el tema:

(9)  Riekemberg, Michelle: Latinoamérica – Enseñanza de la Historia – Libro de Texto – Conciencia Histórica. Buenos Aires, Alianza Editorial, 2000

Lippincott, Kristen y otros autores: El Tiempo a Través del Tiempo. Barcelona (España) Grijalbo, 2000

FUENTES:

* Franceschi G. , Napoleón: Vida y Obra del Ilustre Caraqueño Don Feliciano Montenegro Colón (Su Aporte Historiográfico y Contribución al Desarrollo de la Educación Venezolana de la Primera Mitad del Siglo XIX). Caracas, Imprenta Municipal – DGIRP – Alcaldía de Caracas, 1994               192 p.

* Franceschi G. , Napoleón: El Culto a los Héroes y la Formación de la Nación Venezolana (Una Visión del Problema a Partir del Estudio del Discurso Historiográfico Venezolano del período 1830-1883).  Caracas, Litho-tip C.A. , 1999                     326 p.

* Franceschi G. , Napoleón: <<Enseñanza de la Historia: Problemas para Reflexionar>> pp.83-104. En Memoria del III Encuentro de Institutos y Centros de Investigación Histórica de Venezuela (…) . Caracas, Universidad Pedagógica Experimental Libertador – Instituto Pedagógico de Caracas – Centro de Investigaciones Históricas Mario Briceño Iragorry. 1993

* Loewen, James W. : LIES MY TEACHER TOLD ME (Everything Your American History Textbook Got Wrong). New York (USA), Published by Simon & Schuster, 1996     383 p.

* Newsletter. Frankfurt. UNESCO – International Textbook Research Network., George Eckert Institut  (varios números).

MANUALES ESCOLARES:

* Bravo Díaz, Evelyn y Napoleón Franceschi: Problemas de Historia de Venezuela Contemporánea. Caracas, Editorial Serpentina, 1973 (a partir de la cuarta edición, y hasta la séptima, bajo el sello de Vadell Hermanos Editores)

* Domínguez, Freddy y Napoleón Franceschi:

Historia de Venezuela Contemporánea (Primer Año de Educación Media Diversificada y Profesional) . Caracas, Ediciones CO-BO, 1980        432 p.

* Domínguez, Freddy y Napoleón Franceschi:

Trabajos Prácticos de Historia de Venezuela Contemporánea (Primer Año de Educación Media Diversificada y Profesional). Caracas, Ediciones CO-BO, 1986       160 p.

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